Un nuevo frente se abrió en el pleito entre Coca-Cola y el emprendedor mexicano José Antonio del Valle, creador del refresco Go Gaba. Tiene que ver con los abogados de la multinacional.

Recordará que demandó penalmente a la firma fabricante de refrescos que preside aquí Galya Frayman por supuestamente despojarlo de una creación por la que ahora exige una multimillonaria indemnización.

Su empresa desarrolló Gaba, que es un ingrediente especial donde radica su innovación, y por la que ahora exige una compensación a la firma de Atlanta por la friolera de 345 millones de dólares.

Del Valle acusa fraude corporativo al incumplir un acuerdo de 2017 en el que se declaraba que Coca-Cola y sus subsidiarias o partes relacionadas no podían participar en un proyecto específico.

Se trata de la producción, distribución o venta de una bebida similar a Go Gaba, o que incluyera el ingrediente Gaba, durante al menos 30 meses después de que concluyera su exclusividad.

Pero antes de que se cumpliera medio año de ese acuerdo, Del Valle se percató de que su socio de negocios lanzó en Japón ‘Fanta Gaba’ que se producía localmente y se empezaba a exportar vía distribuidores.

El expediente sigue empantanado en la Fiscalía de Justicia de la CDMX, a cargo de Ernestina Godoy, mientras Coca-Cola instruyó a su batería legal a ir contra Del Valle, no sin incurrir en un conflicto.

La refresquera contrató los servicios del abogado Gerardo Ramírez Ornelas y éste acreditó como colitigante a su asociado, Luis Robles Santamarina, para demandar civilmente a Del Valle.

La cosa pasaría desapercibida, de no ser que se trata del hijo del expresidente del Consejo de Administración del banco que intermedió la alianza entre Go Gaba y Coca-Cola de México: Luis Robles Miaja.

Go Gaba realizó un convenio con la banca de inversión del BBVA-Bancomer en 2016 para levantar 28 millones de dólares y lanzar la renovada versión del producto en 50 países durante cinco años.

En 2017 fue reconocida por el Consejo México Francia para el Emprendimiento y la Innovación, y ese mismo año BBVA propuso a Del Valle un acuerdo con Coca-Cola Company para desarrollar su proyecto.

El acuerdo se firmó en diciembre, después de seis meses de negociaciones, reuniones y presentaciones con los más altos funcionarios de la empresa en México y con la intermediación del BBVA-Bancomer.

La demanda civil interpuesta por Ramírez Ornelas ha sido una forma de presionar a Del Valle y de desacreditar las denuncias penales que Coca-Cola enfrenta en su contra.

Pero ahora el bufete tiene un conflicto de interés.

Fuente: https://www.elfinanciero.com.mx/opinion/dario-celis/coca-cola-vs-go-gaba

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